El Cachorro, la devoción que encontró Luis de la Fuente en Sevilla
En 1987 tras abandonar la disciplina del equipo de sus amores, el Athletic Club de Bilbao, Luis de la Fuente recalaba en la capital andaluza para fichar por el Sevilla FC para cuatro años, aunque no sería el fin de su relación con el club, ya que a principios del presente siglo volvería para entrenar a las categorías inferiores del equipo del sevillano barrio de Nervión.
Gracias a unos amigos comenzó a conocer el mundo cofrade sevillano, ya que el actual seleccionador nacional es un hombre de profundas convicciones religiosas y que nunca ha ocultado su fe, algo digno de alabar en estos tiempos en los que está mal visto por diferentes sectores de la sociedad que una persona, libremente, haga pública sus creencias.
Su acercamiento a la Semana Santa sevillana fue tal que incluso sus hijos llegaron a salir de nazareno en la hermandad de San Benito; si bien terminaría siendo cautivado por el Cachorro, fundamentalmente debido a que vivía en las proximidades de la Basílica del Patrocinio y de la calle Castilla
Cada vez que pasa por Sevilla, ya sea por motivos profesionales o personales, su visita al Cachorro no puede faltar. Como aquella que realizó en octubre de 2023, cuando España jugaba un partido clasificatoria para la Eurocopa de 2024 que finalmente acabaría ganando, y que dejó estampas curiosas del seleccionador nacional ante su devoción trianera vistiendo el chándal del equipo. Precisamente en la citada Eurocopa, Luis de la Fuente llevó en su muñeca durante todo el campeonato una pulsera de la Hermandad del Cachorro.
El recién reelegido Hermano Mayor del Cachorro, José Luis Aldea ha invitado a visitar nuevamente al portentoso Crucificado, al entrenador riojano, tras la finalización del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá; del que a día de hoy España es finalista, y que si Dios quiere, el próximo domingo podría portar ya dos estrellas en la camiseta.
Luis de la Fuente, no reniega jamás de su fe en público, hasta el punto que en una reciente entrevista concedida a EWTN NEWS afirmó: ”rezo todos los días, pero no porque estoy en un Mundial", compartiendo así el sentido de su vida de oración, ya que no pide victorias, sino que da gracias a Dios cada día por el don de la vida y pide salud para seguir luchando.
En declaraciones al citado medio, el seleccionador indicó que "sería injusto pedirle que me ayude a mí y no al rival", afirmó el técnico, quien también explicó que santiguarse antes de los partidos no es una superstición, sino una expresión natural de su fe católica