Comienza la restauración integral del órgano de coro de la Catedral de Sevilla
El Cabildo de la Catedral de Sevilla ha iniciado un proyecto que durará cinco años y que será llevado a cabo por los talleres especializados Jurine y Mühleisen, para recuperar un órgano, histórico instrumento inaugurado por Aquilino Amezua en 1903.
Los trabajos se centran en el desmontaje técnico y la limpieza exhaustiva de la tubería interior y los secretos, con el objetivo de devolver la presión y afinación correctas al instrumento. Una intervención clave para preservar una de las grandes joyas artísticas y sonoras del templo.
En 1903, Aquilino Amezua y Jáuregui finalizó un nuevo órgano de 4 teclados manuales y pedal para la Catedral de Sevilla, a partir de lo recuperado y sobre las cajas originales, quedando como beneficiado organero Blas Beracoechea y Uranga. Ha sido restaurado anteriromente en 1973 por Organería Española SA., que electrificó y bajó la consola y en 1996, restaurado por Gerhard Grenzing.
No se trata del más antiguo, ya que éste es el que está situado en el del lado de la Epístola, construido por Jorge Bosch, entre 1779 y 1793, con tres teclados manuales, 12 contras, 79 medios juegos y unos 3200 tubos, resultó seccionado e imposible de recuperar a consecuencia de un derrumbe parcial de la catedral en 1888, que afectó a los dos órganos del coro y a las cajas barrocas realizadas por Luis de Vilches entre 1724 y 1731. El del lado del Evangelio, fue construido por Valentín Verdalonga, entre 1816 y 1831, con tres teclados, 122 medios juegos de manual y 8 juegos para las contras de 12 notas, estaba ya fuera de uso en el momento del derrumbe del pilar.