Las Hermandades con caseta en la Feria del Caballo de Jerez reciben un requerimiento de la Agencia Tributaria
En lo que va de semana, los caseteros en general y las hermandades en particular, que están representadas en la próxima Feria del Caballo, están recibiendo un requerimiento por parte de la Agencia Tributaria, mediante el que se les solicita una serie de información con transcendencia tributaria relativa a las casetas, que según el documento "es necesaria para el adecuado cumplimiento de las actuaciones que tienen encomendadas".
Se les requiere que identifique a las personas y/o entidades que hayan sido contratadas para la prestación de servicio por importe superior a 1.000 euros, información de los montajes, instalaciones y almacenamientos que superen la misma cantidad y su forma de pago. Igualmente pide información sobre las personas que prestan o han prestado servicios de restauración, indicando el importe abonado y los medios de pago utilizados.
También solicitan que se cumplimente en un anexo al requerimiento y que se aporte justificación documental, tales como contratos, facturas o medios de pago y que se presente forzosamente en la sede electrónica de la AEAT en el plazo de diez días hábiles tras la recepción del citado requerimiento.
En pleno montaje de las casetas de feria, la notificación de la Agencia Tributaria ha causado gran revuelo entre las hermandades, fundamentalmente porque es la primera vez que desde el Gobierno se solicita la documentación requerida, además de que no se sabe el objeto de la petición y sobre todo en qué podría afectar en el futuro a las cofradías que montan caseta en el González Hontoria, toda vez que las hermandades son entidades sin animo de lucro y que el trabajo en el Real supone un impulso importante al presupuesto anual, que además de para cuidar y engrandecer el patrimonio, sirve entre otras cosas para ayudar en obras de caridad y asistenciales. Y todo con el agravante de que ha llegado en plena vorágine de montaje de estructuras, cocinas, barras o cualquier otro punto de la caseta en la que trabajan duramente los hermanos par sacarla adelante.