Buenos Aires acoge el I Encuentro de las Hermandades del Rocío de América
El Palacio Libertad de Buenos Aires, ha acogido el I Encuentro de Hermandades del Rocío de América en el que han participado hermandades y entidades que promueven la devoción a la Virgen del Rocío en América. Un encuentro muy emotivo y enriquecedor en el que también han intervenido el presidente de la Hermandad Matriz, Santiago Padilla, y la fiscal, Rocío Corona Acevedo, para analizar la relación desde el punto de vista histórico y jurídico.
El encuentro ha concluido con la lectura, por parte del vicepresidente primero, José Muñoz, de un manifiesto que propone a este encuentro como punto de partida para iniciar un camino de conexión y de comunicación espiritual, con las lógicas limitaciones de la distancia, y que ha sido firmado por todas las entidades representadas, de siete países.
Los días previos a la celebración del Encuentro, los representantes de la Hermanda Matriz de Almonte atendieron a diferentes medios de comunicación españoles y argentinos, entre ellos al canal Orbe 21, que fue fundado por el Papa Francisco, cuando fue el Cardenal Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, canal que emite para toda Argentina, Chile, Bolivia y, a través de YouTube, para todo el mundo. Uno de los comentarios de los rocieros andaluces a la prensa destacaba las más de 400 personas que se han han inscrito al evento.
El I Encuentro de Hermandades del Rocío de América fue clausurado con un Pontifical en la Catedral de Buenos Aires, presidido por monseñor José Ignacio García Cuevas, arzobispo de la archidiócesis bonaerense, quien dedicó hermosas palabras a todos los rocieros que se congregaron, llenando el primer templo argentino y a todos los que siguieron la Misa desde diferentes puntos de América y del mundo.
Palabras de apoyo y de entusiasmo, según los miembros de la Matriz "para esculpirlas en mármol por su acogida, por su empatía y por su ejemplo pastoral" Toda una responsabilidad también para los rocieros de América, porque hasta ahora nadie había elevado a la Virgen del Rocío a una categoría tan alta, fuera de España. A la conclusión se entonó la Salve Rociera y el propio arzobispo pidió que no pararan los cantos rocieros, resonado entre los presentes los vivas a la Patrona de Almonte.