La Guardia Civil celebró su tradicional Misa en el Santuario Nacional del Rocío
El Santuario Nacional del Rocío acogió en la mañana del martes posterior a Pentecostés, la tradicional Misa de la Guardia Civil, uno de los momentos especiales que marcan los días de despedida de la aldea almonteña, jornadas en las que también comienzan a partir de vuelta a sus sedes canónicas el mayor número de filiales por los diferentes caminos, salvo las de la provincia de Cádiz que como consecuencia de los incendios del coto de Doñana, tanto en el Corral de Félix, ya extinguido y con el de Marismillas, ya controlado, ha supuesto que las hermandades que transitan por Sanlúcar de Barrameda, o bien han suspendido el camino de vuelta, o bien han tenido que modificarlo considerablemente.
Una celebración en la que este año han estado muy presentes Germán y Jerónimo, los dos agentes fallecidos en acto de servicio, pocos días antes de la Romería, y que estaban adscritos al Servicio Marítimo de Huelva.
A través de sus redes sociales, la Hermandad Matriz de Almonte ha agradecido el compromiso, servicio, entrega y protección durante estos días, calificando el trabajo de los miembros del Instituto Armado, como parte fundamental del Plan Romero.
En otro orden de cosas, la noche del lunes al martes quedará guardada en el corazón de todos los hermanos de Sanlúcar que compartieron el rezo del Santo Rosario con una emotiva noche de las velas en la Casa Hermandad de la Aldea, como consecuencia del cambio acaecido en la vuelta a San Jorge.
Según indica la propia corporación rociera sanluqueña, “en estos días marcados por las circunstancias y la suspensión del camino de vuelta por el entorno de Doñana, los hermanos, peregrinos y devotos de Sanlúcar volvimos a demostrar que la fe rociera siempre encuentra el camino para reunirse en torno a la Virgen”.
Entre el recogimiento de la oración, la luz de las velas y la convivencia compartida al finalizar el Rosario, se vivió una noche llena de emoción, unión y auténtico espíritu de Hermandad. Desde la Junta de Gobierno elevan una rogativa a la Santísima Virgen del Rocío para que, por su intercesión, cese el fuego que afecta al entorno de Doñana, protegiendo este patrimonio natural tan valioso que “forma parte de nuestra identidad y de nuestra vida rociera”, del mismo modo que ruega encarecidamente una mayor concienciación y “compromiso de todos en el cuidado y respeto de nuestro patrimonio natural, para que nunca dejemos de proteger aquello que hemos recibido y debemos conservar para las generaciones futuras”.