Froilán Solís toma posesión como presidente de la Unión de Hermandades de Jerez

Monseñor Rico Pavés ha presidido la celebración y ha pedido al nuevo Consejo que anteponga el servicio a la Iglesia a cualquier interés de poder o protagonismo

Froilán Solís ha tomado posesión como nuevo presidente del Consejo de la Unión de Hermandades de Jerez, iniciando oficialmente una etapa al frente del organismo que representa a las hermandades y cofradías de la ciudad. La celebración ha estado presidida por el obispo de Asidonia-Jerez, monseñor José Rico Pavés.

El nuevo presidente y los miembros de la Permanente han realizado su juramento de fidelidad ante una amplia representación de la vida religiosa, institucional y cofrade de Jerez. Al acto han asistido autoridades municipales y provinciales, representantes judiciales y hermanos mayores de distintas corporaciones.

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Momento del juramento de Solís Merino como presidente de la Unión de Hermandades

Durante la homilía, el obispo ha tomado como eje las palabras de Jesucristo recogidas en el Evangelio: «No será así entre vosotros». A partir de esta expresión, ha recordado al nuevo Consejo que su responsabilidad debe entenderse como un servicio a la Iglesia y no desde criterios de poder, intereses particulares o protagonismo personal.

José Rico Pavés pide fidelidad a Cristo

Monseñor Rico Pavés ha enmarcado su reflexión en la solemnidad de Santiago Apóstol, una celebración que, según ha señalado, constituye una llamada a perseverar en la fe y a mantener la fidelidad a Cristo.

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La Unión de Hermandades de Jerez abre una nueva etapa con Froilán Solís

El prelado ha recordado el testimonio del apóstol Santiago y su martirio para explicar que el éxito de la evangelización no debe medirse por el reconocimiento humano, sino por la fidelidad a Jesucristo. En este sentido, ha subrayado que el anuncio del Evangelio ha estado siempre unido al misterio de la cruz.

También ha animado a quienes asumen responsabilidades dentro de la Iglesia a no tener miedo a las dificultades, la incomprensión o el rechazo. El obispo ha insistido en que todo servicio eclesial debe realizarse con la mirada puesta en Cristo crucificado.

«Recibir, custodiar y transmitir»

El obispo de Asidonia-Jerez ha profundizado igualmente en las palabras de san Pablo sobre el tesoro de la fe llevado «en vasijas de barro». Ha explicado que la vida nueva recibida en el Bautismo es el verdadero tesoro que los cristianos deben custodiar y hacer crecer.

Rico Pavés ha señalado que la misión de la Iglesia no depende únicamente de las capacidades humanas, sino de la acción del Señor. Por ello, ha pedido reconocer la propia fragilidad y afrontar las responsabilidades con confianza.

En este contexto, ha explicado el verdadero sentido de la tradición cristiana, que no debe entenderse como una realidad inmóvil. La ha definido como un cauce vivo que permite seguir bebiendo de Cristo y ha resumido esta misión en tres verbos: «recibir, custodiar y transmitir».

Una advertencia contra el poder y el protagonismo

Al comentar el Evangelio, José Rico Pavés ha recordado el momento en el que la madre de los hijos de Zebedeo pide para ellos los primeros puestos. La respuesta de Jesucristo, «No será así entre vosotros», ha servido al obispo para advertir contra la mentalidad basada en el poder y el protagonismo.

El prelado ha afirmado que los discípulos de Cristo no pueden dejarse guiar por los mismos criterios que dominan en otros ámbitos de la sociedad. Ha pedido reaccionar con firmeza ante cualquier intento de introducir intereses ajenos al Evangelio en la vida de la Iglesia.

Esta enseñanza ha sido dirigida especialmente al nuevo Consejo de la Unión de Hermandades. El obispo ha dejado claro que el juramento de fidelidad representa un compromiso público con la Iglesia y con su forma de entender el servicio.

El cuidado espiritual, prioridad del nuevo Consejo

José Rico Pavés ha señalado que la responsabilidad de Froilán Solís y de los miembros de la Permanente será fecunda si ponen por encima de cualquier otro interés el cuidado de la vida espiritual de los fieles.

También ha citado las enseñanzas del papa León XIV sobre la religiosidad popular, recordando que no puede convertirse en una pieza de museo, sino que debe continuar siendo una fuente de vida para la Iglesia.

El obispo ha recuperado además la expresión de san Juan Pablo II, que definía la piedad popular como una auténtica «escuela de vida cristiana», una consideración que ha aplicado directamente a las hermandades y cofradías.

Froilán Solís inicia una nueva etapa

El obispo ha animado a las corporaciones a asumir la misión evangelizadora de la Iglesia y a prestar una atención especial a la formación y a la vida espiritual de sus hermanos.

Entre las prioridades ha citado la fidelidad de los esposos en el matrimonio, la educación cristiana de los hijos, la transmisión de la fe y el fomento de las vocaciones.

La celebración ha concluido con una petición por Froilán Solís, los miembros de la Permanente y las juntas de gobierno que han comenzado recientemente su servicio. Con esta toma de posesión, el nuevo Consejo inicia oficialmente su responsabilidad al frente de las hermandades y cofradías de Jerez.