El misterio de la sangre de San Pantaleón vuelve a repetirse en Madrid
El Real Monasterio de la Encarnación de Madrid expone este lunes, 27 de julio de 2026, la reliquia de la sangre de San Pantaleón, que según la tradición aparece licuada cada año coincidiendo con la festividad litúrgica del médico y mártir.
Los fieles podrán pasar ante la ampolla, observar la reliquia mediante las pantallas instaladas en la iglesia y detenerse brevemente para rezar. El acceso se realizará por una de las puertas laterales y la salida por la contraria, excepto durante la celebración de las distintas Eucaristías previstas a lo largo de la jornada.
La veneración comenzó durante el domingo 26 de julio, con la apertura vespertina del monasterio. La festividad alcanza este lunes su momento principal, cuando numerosos devotos se acercan hasta la plaza de la Encarnación número 1, en el centro de Madrid, para contemplar uno de los fenómenos religiosos más conocidos de la capital.
Horarios para visitar la sangre de San Pantaleón
La iglesia del Real Monasterio de la Encarnación permanecerá abierta este lunes 27 de julio en dos franjas:
De 7:45 a 14:00 horas.
De 17:00 a 21:30 horas.
Las Eucaristías se celebrarán a las 8:00, 12:00, 18:00 y 19:30 horas. Durante las misas quedará interrumpido momentáneamente el paso de los fieles ante el relicario.
Fuera de estas celebraciones, los asistentes podrán avanzar por delante de la reliquia, contemplar en las pantallas una imagen ampliada de la ampolla y rezar durante unos instantes.
Una sangre que pasa de estado sólido a líquido
La reliquia permanece durante la mayor parte del año en estado sólido, con una tonalidad parduzca y un volumen menor. Sin embargo, coincidiendo con la fiesta de San Pantaleón, la sangre aparece licuada, adquiere un tono más rojizo y aumenta aparentemente de volumen, según explica la Archidiócesis de Madrid.
Esta tradición se mantiene en Madrid desde comienzos del siglo XVII, cuando llegaron al monasterio dos reliquias atribuidas al santo: una porción de su sangre y un fragmento de hueso. Ambas se custodian en la capilla relicario de la Encarnación, que alberga más de 2.000 reliquias de santos.
La sangre conservada en Madrid procede de otra ampolla de mayor tamaño custodiada en la antigua catedral de Ravello, en la costa amalfitana italiana. La reliquia madrileña fue donada por el papa Pablo V al virrey de Nápoles y conde de Miranda, quien posteriormente la entregó al monasterio.
Quién fue San Pantaleón
San Pantaleón nació durante el siglo III en Nicomedia, situada en la actual Turquía. Hijo de padre pagano y madre cristiana, aprendió medicina y llegó a ejercerla en la corte del emperador Maximiano.
Tras convertirse al cristianismo y recibir el bautismo, comenzó a atender gratuitamente a los enfermos. Esta práctica le hizo recibir el nombre de «anargirós», expresión que puede traducirse como «sin plata», por no cobrar por sus servicios médicos.
Su fe cristiana provocó que fuera denunciado y sometido a distintas torturas. Finalmente fue martirizado el 27 de julio del año 305, fecha en la que la Iglesia celebra actualmente su memoria litúrgica.
Una devoción que atrae fieles de distintos países
La exposición de la reliquia congrega tradicionalmente a fieles de Madrid, de otros puntos de España y del extranjero. La devoción a San Pantaleón también tiene una presencia destacada entre los cristianos ortodoxos, que reconocen al médico y mártir como una figura especialmente venerada.
El denominado milagro de la licuefacción continúa rodeado de devoción, tradición e interrogantes. Para la Iglesia madrileña, la jornada supone principalmente una ocasión para recordar el testimonio de San Pantaleón y rezar ante las reliquias conservadas en el monasterio.
La veneración concluirá este lunes a las 21:30 horas, después de una jornada en la que la sangre licuada del santo volverá a situar al Real Monasterio de la Encarnación en el centro de la atención religiosa de Madrid.