La Hermandad de la Amargura de Jerez convoca a sus hermanos a un importante cabildo extraordinario de cara a su futuro
La Hermandad de la Amargura convoca a sus hermanos a un Cabildo Extraordinario que celebrará a la finalización del ordinario de cuentas y cierre de curso, en el Salón de Actos del Colegios de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, en la calle Santísima Trinidad 6, el día 18 de junio a las 20:00 horas en primera convocatoria y en el mismo lugar indicado a las 20:30 horas, en segunda y última convocatoria.
El primer punto del Cabildo Extraordinario será la presentación por parte de la actual Junta de Gobierno de la propuesta, para su aprobación si procede, del adelanto del Cabildo de Elecciones, que en caso de ser aprobado, dará paso a un segundo punto en el que se tratará la posibilidad, tal y como establece la Normativa Diocesana vigente, previa autorización del Ordinario del Lugar, a postularse como candidato en el próximo Cabildo de elecciones al actual hermano mayor Alejandro Aguilar, ya que éste sería su tercer mandato.
Por último, se presentará a los hermanos tres proyectos de restauración del manto de la Amargura, basados en los informes de Fernando Calderón, Sánchez de los Reyes y las hermanas Rama de Brenes, que en caso de ser aprobado alguno, también tendrá que ser votada por los hermanos la finaciación del proyecto elegido de entre los tres presentados.
El manto, sobre terciopelo de Lyon azul pavo real, fue bordado en los talleres del Convento jerezano de las Madres Carmelitas y su dibujo lo realizó el orfebre sevillano Manuel Seco Velasco. La idea del diseño de dicho manto fue el primer premio de un concurso organizado por la Hermandad del Cristo del Amor de la capital hispalense.
Mide cinco metros y medio por cuatro y medio, tiene un dibujo del más puro estilo barroco , si bien sus lambrequines, hojas de acanto y demás motivos decorativos llevan introducidas modalidades al gusto de la fecha en que se realizó como por ejemplo la randa o encaje, también bordado en oro sobre el mismo terciopelo, suprimiendo el flecado u orilla, asimismo de oro, para no empobrecer la obra que forma un un conjunto armónico del más puro sabor artesano.